martes, 15 de junio de 2010

¿Cómo construir una relación significativa con tu pareja?



Una relación requiere de dos personas vinculadas entre si, que no se establece sobre la base de dominancia / dependencia o de la relación amo /sirviente.

Al construir una relación satisfacemos necesidades que a veces son conscientes; pero otras no.

Al aproximarnos y abrir un canal emocional los deseos que se satisfacen pueden ser diferentes; por lo que se hace necesario el promover motivos comunes en el proceso de interacción de toda pareja, lo que implica la capacidad de entrar en contacto personalizado de profundo valor; pudiendo expresar sincera y espontáneamente los intereses personales de cada quien.

Al respecto me gusta preguntarle a mis clientes ¿cómo se llamaría el guión de su propia vida si hiciéramos una película con ella? Algunas personas se quedan pensativos; como si nunca hubieran pensado en esa posibilidad y le sigo cuestionando ¿eres tu la que escribes el guión de tu vida, o por casualidad sigues el guión escrito por otra persona?

Características de las relaciones significativas

Las características de las relaciones significativas son: la separatidad; (tu eres tu y yo soy yo) ser abierto o sincero lo que lleva a la confianza en ti y en la relación, que es lo que produce seguridad; y por último la equidad.

Vamos por parte

1. La Separatidad

Tiene que ver con fronteras, es donde acabo yo y mi espacio físico y psicológico y donde comienza tu compañero.

Los límites nos protegen al capacitarnos para ser nosotros mismos. Nos ayudan para sentirnos libres, seguros y poder ser tratados con respeto.

Me ayudan a descubrir quién soy yo y establecen hasta donde podemos llegar cómodamente en una relación.

Si eres activa y no pasiva porque eres tú la que eliges cuando permite o impide la entrada de la otra persona. Al definir los límites decidimos a quién dejamos acercar y cuán cerca de ellos estar. Ahora bien, los límites no nos separan de los otros, ni nos distancian de los demás.

Al ser conscientes de los límites podemos descubrir cómo nos maltratan otras personas y cómo las maltratamos a ellas.

Los mejores límites son los flexibles, nos ayudan a conocernos de un modo más profundo y así al introducirte en la experiencia de la relación con tu pareja puedes disfrutar de los factores de crecimiento que representa toda relación con significado.

Recuerdas que puedes invadir los límites de otra persona cuando interpretas o juzgas su conducta, sentimientos o pensamientos; cuando manipulas para que las cosas siempre se hagan a tu modo o cuando invades cualquier factor límite.

Hay áreas donde los límites pueden resultar útiles:

En la dimensión física: lo sexual, el correo; el baño; el teléfono; el dinero; los ruidos; el tiempo…

En la dimensión psicológica: Lo emocional; las decisiones; las relaciones (amigos, familia), las confidencias; los secretos; las reglas…

En la dimensión espiritual: la fe, las creencias…

Cuando suelo pensar en límites recuerdo las clases de biología y la enseñanza de las células; las mismas tienen una membrana que las protegen; no permiten que entre nada que las dañe; sin embargo, entra todo lo que las nutre y sacan desde sí los sobrantes o desechos.

Si a las siguientes cinco preguntas responde que sí; quizás sería útil y necesario el pensar en trabajar tus límites:

1) Me cuesta decir no a las personas;

2) Me cuesta pedir lo que necesito o quiero;

3) Me cuesta saber lo que siento o en lo que creo;

4) Cuando alguien con quien estoy actúa mal en público; tiendo a sentirme avergonzada

5) Siento cómo si mi felicidad dependiera de otras personas.

2. Ser abierto o sincero

Una de las cualidades más significativas de una relación ideal es una comunicación abierta, esto es, no conflictiva, cercana, centrada en el self de cada uno y en la que hay permiso para escucharse mutuamente.

Este proceso hace crecer dentro de la relación, lo que estimula el desarrollo de los implicados. Se ha creado un lugar seguro. Es un lugar de reto para vivir la vida en calidad, cada persona espera lo mejor, lo superior, lo bello de la otra persona.

La comunicación es directa persona a persona, sin otra tercera que con su presencia interrumpa la misma, tampoco es estar juntos pero de quien se hable es de un tercero.

Las personas se escuchan y hablan de si mismas, disfrutando al hacerlo.

Se quita la palabra tú acusadora y se admite la parte que te toca del problema

Cuando las personas son capaces de escuchar sin reaccionar emocionalmente, la comunicación es amplia y abierta y las diferencias constituyen un logro en la relación de pareja, no un conflicto.

La sinceridad nos lleva a la confianza en la otra persona lo que produce seguridad que es la construcción personal que garantiza el compromiso en una relación.

El compromiso es la decisión racional de mantenerse en una relación y de vivir cerca emocionalmente.

Me preocupa que en nuestro país tanto hombres como mujeres, cuando se enamoran lo primero que piensan es en el compromiso (vamos a casarnos) en vez de decidir construir una relación significativa lo que tratamos es de asegurar el futuro.

Para el terapeuta de familia Ivan Nagy “la confianza es la propiedad fundamental de todas las relaciones y las relaciones humanas son confiables en la medida en que permiten un diálogo relativo a las exigencias, reclamos y obligaciones de los participantes”.

El desarrollar y lograr relaciones confiables y duraderas es una conquista ética. Por lo que la satisfacción en las relaciones no está determinada solo por la realización de las propias necesidades de uno, sino también por la capacidad de dar a los demás, de acuerdo a sus necesidades.

Como terapeuta estoy de acuerdo con el psicólogo humanista Carl Rogers cuando dice que lo que en verdad uno aprende de conducta humana y de cambio de conducta, lo hace, estudiando a las mismas personas que te consultan. Me decía la hija mayor de un sistema familiar “lo que más amo de mi padre son mis recuerdos infantiles, el me dormía haciéndome las historia de su niñez como si fueran cuentos”. Esto que aprendí con la joven lo estoy aplicando con mi pequeño nieto de cinco años, cuando me pide que le haga un cuento para dormir.

Las parejas al empezar a conocer los temas que ponen ansioso al otro; (relaciones anteriores; sexualidad con otros…) lo que hacen es que cada uno evita hablar de los mismos. De esta forma un número cada vez mayor de temas se vuelven tabúes para la comunicación y con mucha frecuencia el intento de comunicase solamente remueve la reactividad emocional que es lo que los separa aun mas. Al respecto el terapeuta de familia Murray Bowen afirma que algunas parejas se quedan prácticamente mudas y al estar juntos no saben de que hablar.

3. Equidad

Aunque nos asusta el término y observo el temor de los hombres que sienten que le quitan parte de su poder, unas relaciones de equidad significan considerar que esa persona que se relaciona contigo tiene los mismos derechos y deberes que tu.

Los participantes de una relación equitativa, exigen la superación por parte de los mismos de todo prejuicio o posición que coloque a una persona por encima de la otra. Aunque se asume las diferencias individuales como un hecho y se escoge ser líder (coach) en su propio sistema emocional.

Estoy de acuerdo con Nagy cuando considera que la “ética o justicia relacional” es la base dinámica de las relaciones significativas, íntimas, viables y perdurables. Y la ética en las relaciones tiene que ver con la distribución equivalente de beneficios y cargas, es decir, un balance recíproco en el dar y recibir de las relaciones.

Por lo que se asume y enfatiza la responsabilidad por las consecuencias de las propias acciones, en todas las personas con quien se está significativamente involucrado.

Aunque asistir al terapeuta de familia es cada día un hecho normal y ha quedado atrás el criterio de que solo el que está loco va al psicólogo; siento que muchos padres y madres temen visitar el terapeuta porque creen que van a ser recriminados o acusados; eso no es la realidad. Ahora bien, madurar es admitir lo que somos y hacemos. Recuerdo una joven adolescente con la que trabajaba que me decía al respecto “Me gusta cuando mi mami está sola; ella es más libre y hacemos cosas juntas que nos gustan a ambas: vamos a las plazas de compras; al cine… pero cuando se enamora la pierdo; ella no es la misma”. La madre del ejemplo no hace lo que hace por maldad; inclusive lo más probable es que su cambio lo perciban otros, pero que ella no se de cuenta. Es justo y necesario que intente ser feliz en alguna relación de pareja que le de sentido a su existencia; lo que ella necesita es enfocar que cuando trata de relacionarse en un plano amoroso se regala y deja de ser ella misma. Total si no se da cuenta que se regala; lo va repetir en todas sus relaciones y nunca será feliz.

Diferenciación

Vivir a partir de nuestro self es una tarea del desarrollo personal. Solo así podremos ser asertivos, o sea, poder decir lo que pensamos y sentimos de un modo directo, observando el efecto que tienen nuestras palabras en los demás. Aunque no lo creamos podemos ser dulces, tiernos, firmes y respetuosos al mismo tiempo.

Es una paradoja; pero se necesita estar lo más separado posible para poder conectarse, solo si se está bien diferenciado se puede establecer una relación significativa.

Me explico, cuando una pareja solicita ayuda es necesario recordar que ya la misma está unida emocionalmente, por lo que se hace necesario separarlos, es decir, tratar que cada uno pueda diferenciarse, para que puedan comunicar su propio ser el uno al otro, donde cada persona sea el mismo. De esa manera, van a necesitarse nuevamente. Con el apego ansioso la fascinación se pierde, en este proceso aunque resulte contradictorio, el encanto vuelve.

Alguien me preguntaba en días pasados ¿usted cree que yo puedo volver a enamorarme y disfrutar la sexualidad con mi mujer como era al principio? La respuesta es sí, se puede, para ello es necesario trabajar duro para recuperar aspectos de nuestra ser que han sido anulados y descubrir injusticias que provocan heridas y deudas de rencor. Ahora bien, no seamos ingenuos la pasión sexual romántica de los comienzos no va a ser la misma, pero da paso a una relación de compañeros mas confiable y segura.

Lo que en verdad produce mejores relaciones, es aumentar el tamaño de tu ser mismo. Si no lo haces vas a ir de relación en relación, teniendo vínculos cortos y superficiales y aumentando la sensación de soledad, de cansancio y muchas veces de desesperanza, es decir, se deja de creer que es posible ser feliz con una relación de pareja y es común escuchar frases como “total todas las mujeres son iguales” o “no se puede creer en los hombres”.

Aumentar tu ser básico se puede lograr de varias maneras a través de: el estudio, la lectura, la profunda involucración con una religión que te llene de significado.

Trabajar sobre los principios que te guían para tener claro cuáles son y así vas a mejorar y llegar a ser lo que quieras alcanzar. Ahora bien, la mejor fórmula es conectarte con tu familia de origen, que es en realidad donde se formó tu propia persona.

Al hacerlo no se trata de criticar, ni de cambiar a nadie, además, nadie tiene ese poder. Pero como tu mismo si puede cambiarte, otros podrán hacerlo aprendiendo de ti.

Cuando te conectes con tu familia y descubras un aprendizaje que te hace daño a ti o que te lleva a lesionar a otros, estás en la libertad desde tu propia autoridad interior de cambiar ese patrón.

Es construir una mejor versión de ti misma, aunque no siempre tendrás éxito pero lo intentas y lo trabajas.

Cuando logras ser amigo de tus padres, construir con cada uno de ellos una relación significativa, has logrado mucho, esto es un proceso largo que dura toda la vida.

Al iniciar el proceso es necesario tomar contacto con papá y mamá en una relación persona a persona. En caso de divorcio o de muerte de uno de ellos, los parientes y amigos nos harán descubrir a nuestros verdaderos padres y no la versión idealizada de los mismos que tenemos en nuestra mente.

Los que no quieren trabajar su propio ser y tristemente hay mucha gente así, van a necesitar que los psiquiatras que le receten medicamentos.

Quisiera terminar el presente artículo con una frase del filósofo español Fernando Savater cuando afirma: “No encontraremos el sentido de nuestras vidas inexplicables en la acumulación de artilugios, por sofisticados que sean, sino en la potenciación de relaciones significativas con los demás seres capaces de comprender los significados y de compartirlos con nosotros, que es el propósito perenne del arte, del conocimiento, de la compasión y del amor”

Por: Lourdes Henríquez Díaz MA.

Psicóloga Educativa/ Terapeuta Familiar

Consultorio: Juan Sánchez Ramírez nro. 31 Suite 203

Edificio: Los Girasoles

Gazcue

Mail: cedinfa@gmail.com

Celular: (809 2216959

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